A veces las buenas intenciones no bastan para hacer frente a las inclemencias meteorológicas. Instituciones, ciclistas, equipos y los propios organizadores pusieron todo de su parte para intentar completar la segunda y definitiva etapa de la Vuelta Ciclista a la Región de Murcia, que debía unir la capital con el municipio de Santomera sobre un recorrido de 178 km donde destacaban las subidas al Alto del Collado Bermejo (Cima Marco Pantani) y a la Cresta del Gallo, ya en la zona decisiva de la etapa.
Sin embargo, el fuerte viento, con ráfagas que incluso dificultaban mantener la verticalidad encima de la bici, dio al traste con el plan trazado a la mañana en la reunión previa a la salida. Se habían eliminado 30 km para evitar la parte del recorrido más expuesta al viento, manteniendo los puntos clave y el desenlace en la localidad de Santomera pero, a consecuencia de esas ráfagas, corredores y organización decidieron echar pie a tierra cerca de Alhama de Murcia, subir a los vehículos de equipo y emprender la marcha hasta la línea de meta.
Gracias a la rápida gestión del municipio, se habilitó un circuito para que los vecinos de Santomera pudieran disfrutar del pelotón de la Vuelta a Murcia antes de un podio final que coronó a los mismos vencedores de la primera etapa, ya que los tiempos del sábado no fueron tenidos en cuenta de cara a la general ni a ninguna otra de las clasificaciones.
De este modo, Marc Soler (UAE Team Emirates) confirmó su victoria en la general final de la 46a edición de la Vuelta Ciclista a Murcia por delante de su compañero Julius Johansen y del británico Thomas Pidcock (Pinarello-Q36.5).
El ciclista catalán se anotó además el triunfo en la clasificación de la montaña, el alicantino Héctor Álvarez (Selección Española) en las metas volantes y la general de los jóvenes, César Pérez (Kern Pharma) finalizó como mejor murciano y UAE Team Emirates, con cinco corredores entre los diez primeros de la general, la victoria por equipos.